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Deshidratación de los ancianos: 14 consejos para ayudar a los cuidadores a mantener hidratados a los ancianos

Garantizar que las personas mayores estén correctamente hidratadas es esencial para mantener su salud y bienestar. Sin embargo, los cuidadores suelen tener dificultades para asegurarse de que los ancianos ingieren cantidades suficientes de líquido. La deshidratación puede causar una serie de síntomas, como sequedad de boca, confusión y orina oscura, y puede tener graves consecuencias para los ancianos, sobre todo para los que padecen enfermedades crónicas o tienen problemas de movilidad.

Este artículo trata de la importancia de la hidratación para los ancianos, los signos y síntomas de la deshidratación, las causas y las estrategias prácticas que pueden utilizar los cuidadores para ayudar a sus seres queridos a mantenerse hidratados. También se señalan productos que pueden utilizarse para ayudar a las personas mayores a mantenerse hidratadas y se ofrecen recursos para los cuidadores que busquen más información. Además, al final del artículo encontrarás un registro imprimible de la ingesta diaria de agua para ayudar a controlar la hidratación de la persona mayor.

Índice:

Comprender las causas de la deshidratación

7 causas de la deshidratación

7 causas de la deshidratación

Los ancianos son más propensos a la deshidratación porque tienen menor sensación de sed y pueden tener dificultades para comunicar su necesidad de líquidos; además, pueden tener problemas de salud o estar tomando medicamentos que afecten al equilibrio de líquidos, por lo que es importante que los cuidadores estén atentos e identifiquen la causa de la deshidratación para poder superarla.

1. Reducir la sensación de sed

Con la edad, la sensación de sed puede disminuir, lo que reduce la ingesta de líquidos.

    • Solución: Fomenta la ingesta de líquidos, establece recordatorios como despertadores o post-its, crea una rutina de hidratación y fomenta la actividad física.

2. Drogas

Algunos fármacos pueden provocar un aumento de la micción, sudoración o náuseas, con la consiguiente deshidratación. Además, algunos fármacos pueden causar alteraciones del sentido del gusto y del olfato.

  • Solución: habla con tu médico sobre los posibles efectos secundarios de su medicación y sobre si existen opciones alternativas, y también puedes hacer el agua más atractiva añadiendo unas rodajas de fruta fresca o gotas de cítricos.

¿Qué fármacos pueden alterar el sentido del gusto en los ancianos?

  • Antidepresivos: Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los antidepresivos tricíclicos pueden causar un sabor metálico o amargo en la boca.
  • Antihistamínicos: estos fármacos pueden resecar la boca y provocar un sabor metálico o amargo.
  • Medicamentos para la tensión arterial: Algunos medicamentos para la tensión arterial, como los inhibidores de la ECA, pueden causar un sabor metálico en la boca.
  • Medicamentos para reducir el colesterol: las estatinas pueden causar un sabor metálico o amargo en la boca.
  • Diuréticos: Estos fármacos pueden causar un sabor metálico en la boca.
  • Opiáceos: Estos fármacos pueden causar un sabor metálico o amargo en la boca.
  • Quimioterapia: Estos fármacos pueden causar un sabor metálico o amargo en la boca.
  • Antiácidos: estos medicamentos pueden provocar un sabor metálico o calcáreo.

3. Problemas de movilidad

Las personas mayores con problemas de movilidad pueden tener dificultades para llegar a la cocina o al baño para coger líquidos o sostener una taza o un vaso.

Solución: Facilita el acceso a los líquidos teniendo una botella o jarra de agua a mano en todo momento durante el día y la noche, elimina cualquier obstáculo que pueda impedir el acceso a los líquidos y considera la posibilidad de utilizar frascos, vasos con tapa o pajitas.

4. Incontinencia

Algunas personas mayores pueden sufrir incontinencia, lo que puede hacer que sean reacias a beber líquidos por miedo a los accidentes.

    • Solución: Utiliza productos para la incontinencia, como pañales para adultos, absorbentes y ropa interior, que pueden ayudar a mantener a la persona mayor cómoda y limpia, además de proporcionarle una sensación de dignidad.

5. Enfermedades crónicas

Ciertas enfermedades crónicas, como la diabetes y las enfermedades renales, pueden afectar a la capacidad del organismo para retener líquidos.

  • Solución: Limita la ingesta de líquidos ricos en potasio y fósforo, como el zumo de naranja y la leche, crea un programa de hidratación para el consumo regular de agua y vigila atentamente la ingesta de líquidos y los signos de deshidratación.

6. Demencia o deterioro cognitivo

Los ancianos con demencia o deterioro cognitivo pueden olvidarse de beber líquidos o ser incapaces de comunicar su necesidad de líquidos.

  • Solución: Coloca notas adhesivas de recordatorio por toda la casa, o pon un despertador, crea un programa de hidratación, utiliza el equipo adecuado para facilitar el consumo de líquidos y vigila atentamente los signos de deshidratación.

7. Factores medioambientales

Las altas temperaturas y la baja humedad pueden contribuir a la deshidratación de los ancianos.

  • Solución: Asegúrate de que la habitación no esté ni demasiado fría ni demasiado caliente, sirve los líquidos a temperatura ambiente y asegúrate de que los líquidos sean fácilmente accesibles.

Es esencial tener en cuenta que las personas mayores pueden tener múltiples causas de deshidratación y que abordar un solo problema puede no resolverlo por completo. Los cuidadores deben adoptar un enfoque holístico y considerar todas las posibles razones de la escasa ingesta de líquidos de la persona mayor.

II. ¿Cómo estimular la ingesta de líquidos en los ancianos?

Consejos para estimular la ingesta de líquidos en la tercera edad

Consejos para estimular la ingesta de líquidos en los ancianos

Mantener hidratados a los ancianos es crucial para su salud y bienestar general. Sin embargo, a medida que envejecemos, nuestro cuerpo puede no señalar la sed con la misma eficacia, lo que hace más difícil que los ancianos beban cantidades suficientes de líquido.

Además, la incontinencia, los problemas de movilidad y las afecciones médicas pueden dificultar la hidratación de los ancianos. Para superar estos obstáculos, es importante aplicar estrategias que hagan el consumo de líquidos más atractivo y accesible para los ancianos. He aquí algunos consejos para estimular el consumo de líquidos en los ancianos:

Consejo 1: Fomenta la ingesta de líquidos

El fomento de la ingesta de líquidos en los ancianos debe hacerse con suavidad y no forzarla y, en caso de duda, siempre hay que consultar al médico o a un profesional.

Una hidratación adecuada es esencial para mantener la piel sana, la digestión y los movimientos intestinales regulares. También puede ayudar a prevenir el estreñimiento, que es un problema frecuente entre las personas mayores.

Consejo 2: Facilita el acceso a los líquidos

Facilitar a los ancianos el acceso a los líquidos es importante para su salud y bienestar general. Hay varias formas sencillas de hacer que los líquidos sean más accesibles, como:

  • Ten a mano una jarra o un dispensador de agua para reducir la necesidad de levantarte e ir a la cocina;
  • Mantén un vaso de agua o una botella junto a la cama para facilitar la hidratación durante la noche;
  • Consigue material adaptado, como vasos con asas más grandes o pajitas, para que la persona pueda hidratarse fácilmente;
  • Asegúrate de que la persona dispone de los medios de movilidad adecuados, como sillas de ruedas, andadores y bastones, para llegar a la fuente de líquido;
  • Elimina cualquier obstáculo que pueda dificultar que la persona mayor alcance los líquidos.
  • Presta ayuda para abrir recipientes o verter líquidos, si es necesario.

Consejo 3: Utiliza recordatorios

Los recordatorios también son una herramienta muy útil para recordar a la persona mayor que debe beber. Por ejemplo, poner alarmas en el teléfono o en el reloj, colocar notas adhesivas por la casa, en la nevera o en el espejo del baño, o utilizar aplicaciones que envían notificaciones para recordar a la persona que beba líquidos a lo largo del día.

Esto es especialmente útil para quienes pueden tener problemas de memoria o dificultades para acordarse de beber líquidos por sí mismos. Estos recordatorios pueden personalizarse según las necesidades y el horario de la persona, y pueden configurarse para que le recuerden que debe beber líquidos a determinadas horas del día o después de ciertas actividades. Mediante el uso de recordatorios, podemos ayudar a los ancianos a mantener bajo control la ingesta de líquidos y conservar los niveles de hidratación.

Al final del artículo, hemos incluido un registro imprimible de la ingesta de agua, que puedes colocar en la puerta del frigorífico o junto al dispensador de agua, para ayudarte a ti y a tus mayores a gestionar mejor su consumo de agua.

Consejo 4: Crea una rutina de hidratación

Planificar una rutina de hidratación, como beber un vaso de agua después de cada comida, un té a media mañana y un zumo de frutas en el desayuno y la merienda, es una forma estupenda de crear un hábito de consumo regular de líquidos.

Consejo 5: Haz que el agua sea más atractiva

Hacer el agua más atractiva para los ancianos puede ser una forma útil de animarles a beber más líquidos. Además, algunos fármacos pueden alterar el sentido del gusto y del olfato, afectando a la percepción que tienen las personas mayores de la comida y el agua. Algunas formas de hacer el agua más atractiva son

  • Añadir una rodaja de limón, lima o pepino al agua puede darle un sabor refrescante y delicioso;
  • Infusiona el agua con frutas como bayas, naranjas y menta, que pueden darle un sabor más interesante;
  • Sirve la bebida en un bonito vaso o taza de color para que la experiencia sea más agradable y placentera.

Consejo 6: Haz que sea una actividad social

Planifica y prepara bebidas juntos, como té o batidos, bebe con ellos o invita a gente a casa, fomenta la conversación y asegúrate de que estén cómodos y relajados. Mantener a tus cuidadores ocupados en actividades sociales puede ayudarles a mantener la sed.

Consejo 7: Ofrece una variedad de líquidos

Aunque el agua es la mejor opción para la hidratación, también puede ser útil ofrecer otras opciones. Éstas pueden incluir:

  • Agua con sabor a fruta;
  • Infusiones;
  • Zumo natural;
  • La leche;
  • Batidos;
  • Sopa.

Esto puede hacer que la ingesta de líquidos sea más agradable y aumentar la probabilidad de que la persona beba más líquidos. Además, ofrecer una variedad de líquidos también puede ayudar a satisfacer cualquier necesidad o preferencia dietética específica de la persona mayor. Por ejemplo, ofrecer opciones sin cafeína para los sensibles a la cafeína u opciones sin azúcar para los diabéticos. Ofrecer una gama de opciones puede facilitar que la persona mayor encuentre una bebida que le guste y se sienta más inclinada a beber.

Consejo 8: Sirve los líquidos a temperatura ambiente

Servir las bebidas a temperatura ambiente puede ser una buena forma de hacerlas más apetecibles para los ancianos. Las bebidas frías pueden resultar incómodas para algunos ancianos, sobre todo para los que tienen los dientes sensibles o dificultades para tragar. Las bebidas a temperatura ambiente pueden ser más cómodas de beber y más fáciles de digerir. Además, algunas personas mayores pueden tener reducido el sentido del gusto o del olfato y pueden encontrar que las bebidas a temperatura ambiente tienen un sabor más pronunciado. También es importante tener en cuenta que algunos ancianos pueden tener una capacidad reducida para regular su temperatura corporal, por lo que servir bebidas a temperatura ambiente puede ayudarles a no sentir demasiado frío ni demasiado calor.

Consejo 9: Utiliza el equipo adecuado

Estos dispositivos están diseñados específicamente para facilitar la ingesta de líquidos a las personas con discapacidad o problemas de movilidad. Algunos ejemplos de dispositivos de hidratación adaptables son

  • Tazas con dos asas: Estas tazas están equipadas con dos asas laterales que facilitan su sujeción y agarre;
  • Tazas con peso: Estas tazas tienen un peso añadido en la parte inferior, que ayuda a mantenerlas estables y a evitar derrames;
  • Pajitas plegables: Estas pajitas tienen un diseño flexible que se puede doblar en cualquier ángulo, lo que facilita a los ancianos beber sentados o tumbados;
  • Botellas o vasos de agua con medidores: Pueden ayudar a los ancianos a controlar cuánto beben durante el día y asegurar sus necesidades diarias de hidratación;
  • Tapas especiales: Hay tapas especiales que pueden acoplarse a tazas o vasos y que tienen una pequeña abertura que permite sorber el líquido a través de una pajita; esto puede ayudar a evitar derrames y facilitar la bebida sin levantar la taza;
  • Botellas de agua reutilizables con filtros incorporados: Pueden ayudar a mejorar el sabor del agua del grifo y hacerla más agradable de beber;
  • Termos: Pueden ayudar a mantener los líquidos fríos o calientes durante largos periodos de tiempo, haciéndolos más agradables de beber;
  • Portavasos eléctricos: Estos portavasos están equipados con un motor a pilas que ayuda a levantar la taza hacia la boca, permitiendo a la persona beber sin tener que levantar el brazo.

Utilizando equipos de adaptación, las personas mayores pueden beber líquidos con mayor facilidad e independencia. También es buena idea consultar a un terapeuta o terapeuta ocupacional para obtener recomendaciones adaptadas a las necesidades de cada persona.

Consejo 10: Mantén la actividad física y la hidratación entre comidas

La deshidratación también es frecuente entre los ancianos físicamente inactivos, así que asegúrate de que la persona mayor mantiene un estilo de vida activo en la medida de lo posible y bebe suficiente agua entre las comidas.

Anima a los ancianos a realizar una actividad física ligera, como un paseo por el barrio, ya que puede aumentar la sed y la ingesta de líquidos.

Consejo 11: Sirve alimentos con alto contenido en agua

Estos alimentos contienen una cantidad significativa de agua, que puede ayudar a reponer los líquidos perdidos a través del sudor, la micción y otras funciones corporales. Además, muchos alimentos con alto contenido en agua también contienen vitaminas y minerales esenciales que pueden ser beneficiosos para la salud en general. Algunos ejemplos de alimentos con alto contenido en agua que pueden servirse a los ancianos son:

  • Frutas como la sandía, el melón, las uvas y las naranjas.
  • Verduras como pepino, lechuga y apio
  • Caldos y sopas
  • Paletas hechas con zumo de fruta natural
  • Batidos de frutas y verduras
  • Yogur

Consejo 12: Utiliza absorbentes para la incontinencia

La deshidratación puede ser un problema grave para las personas mayores que sufren incontinencia, ya que es más probable que eviten beber líquidos para reducir la necesidad de ir al baño o para evitar un accidente.

Los absorbentes pueden proporcionar protección y ayudar a mantener la dignidad e independencia de la persona. Algunos ejemplos de productos para la incontinencia son

  • Pañales para adultos: Estos productos se llevan como la ropa interior y protegen de las fugas;
  • Cubrecolchones o almohadillas absorbentes: Son almohadillas absorbentes que se colocan en la cama o en una silla;
  • Pantalones de incontinencia: Pantalones con relleno absorbente incorporado;
  • Ropa interior para la incontinencia: productos para la incontinencia diseñados para parecerse a la ropa interior normal, como los calzoncillos para la incontinencia, los bóxers para la incontinencia y las bragas para la incontinencia;

Productos para el cuidado de la piel en caso de incontinencia: La incontinencia puede causar irritación y erupciones cutáneas, por lo que es importante utilizar productos que ayuden a mantener la piel limpia y seca.

Consejo 13: Vigila los síntomas

Presta atención a los síntomas de deshidratación y revísalos regularmente. Los signos de deshidratación pueden ser

  • Sed;
  • Boca y piel secas;
  • Orina de color oscuro;
  • Cansancio;
  • Dolores de cabeza;
  • Confusión y desorientación;
  • Aceleración de los latidos del corazón (taquicardia);
  • Estreñimiento.

Consejo 14: Consulta al personal sanitario

Un médico o enfermero puede evaluar el estado de hidratación de una persona y hacer recomendaciones para prevenir y tratar la deshidratación, por ejemplo aumentando la ingesta de líquidos o modificando los regímenes de medicación. También pueden vigilar cualquier afección médica subyacente que pueda contribuir a la deshidratación y proporcionar la atención médica adecuada.

En conclusión

5 beneficios de una hidratación adecuada

5 Beneficios de una hidratación adecuada

En conclusión, una hidratación adecuada es crucial para la salud y el bienestar de las personas mayores, y los cuidadores desempeñan un papel clave a la hora de garantizar que sus seres queridos tomen suficientes líquidos.

Aplicando estrategias sencillas, como fomentar el consumo regular de agua, vigilar los signos de deshidratación y facilitar el acceso al agua y a otros líquidos hidratantes, los cuidadores pueden ayudar a mantener hidratados y sanos a sus seres queridos ancianos. También es importante conocer cualquier enfermedad o medicación que pueda afectar a los niveles de hidratación y colaborar con el médico para desarrollar un plan de hidratación personalizado.

Tomando estas medidas, los cuidadores pueden ayudar a garantizar que sus seres queridos ancianos reciban los líquidos que necesitan para mantenerse sanos y cómodos.

Impresión de la ingesta diaria de agua

Seguimiento diario del agua

Control diario del consumo de agua

V. PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

¿Cuándo tienen que ir los ancianos al hospital por deshidratación?

Los ancianos deben consultar a un médico si experimentan alguno de los síntomas siguientes:

  • Disminución de la producción de orina;
  • Incapacidad para orinar;
  • Vómitos crecientes o constantes durante más de un día;
  • Temperatura superior a 38ºC que no desciende;
  • Diarrea durante más de dos días;
  • Letargo;
  • Confusión;
  • Pérdida de peso inexplicable.

¿Cuánta agua deben beber al día los ancianos?

La cantidad media de agua que un adulto (mayor o no) debe beber al día oscila entre 1,5 y 2 litros, lo que equivale a unos 8 vasos de agua al día.

¿Cuáles son las consecuencias de la deshidratación en los ancianos?

La deshidratación en los ancianos puede tener graves consecuencias, tanto a corto como a largo plazo. Algunas consecuencias potenciales de la deshidratación en los ancianos son:

  • Mayor riesgo de caídas: La deshidratación puede causar mareos y confusión, aumentando el riesgo de caídas y lesiones.
  • Deterioro de las funciones cognitivas: La deshidratación puede causar confusión, deterioro de la memoria y otros problemas cognitivos, que pueden ser especialmente preocupantes para las personas mayores con demencia u otros trastornos cognitivos.
  • Función renal comprometida: La deshidratación puede hacer que los riñones trabajen con menos eficacia, lo que provoca problemas de función renal y un mayor riesgo de cálculos renales.
  • Mayor riesgo de infecciones: La deshidratación puede debilitar el sistema inmunitario, haciendo que los ancianos sean más susceptibles a las infecciones.
  • Golpe de calor: Cuando hace calor, la falta de líquidos puede provocar sobrecalentamiento y golpe de calor.
  • Estreñimiento: La deshidratación puede hacer que el colon absorba más agua de las heces, haciendo que sean más duras y difíciles de expulsar.
  • Problemas cardiacos: La deshidratación puede provocar un aumento de la viscosidad de la sangre, lo que puede aumentar el riesgo de problemas cardiacos, como infartos y derrames cerebrales.

Mayor riesgo de hospitalización: La deshidratación puede provocar una serie de complicaciones de salud que pueden requerir hospitalización.