Creemos que todo el mundo merece sentirse bien en su propia piel, sea cual sea su edad

12 consejos útiles para cuidar la ostomía de tu hijo

Convertirse en padre o madre es sin duda una experiencia maravillosa, única y abrumadora. No puedes evitar dar todo tu amor a tu hijo, que se convertirá en el centro de tu vida.

Por tanto, enterarte de que tu hijo necesita una ostomía habrá sido sin duda un duro golpe. La idea de que tu hijo tenga que someterse a un procedimiento intensivo y a una intervención quirúrgica es sin duda aterradora.

Es comprensible que tengas miedo, pero no te preocupes. Tu bebé estará bien. Será feliz y estará sano como todos los demás niños, sólo necesitas estar bien informada sobre cómo manejar esta situación, que será completamente nueva para ti, ¡y nosotros estamos aquí para eso!

En este artículo exploraremos todas las preguntas que puedes estar haciéndote sobre la ostomía de tu hijo, como por ejemplo: ¿Estará bien mi hijo después de la operación de ostomía? ¿Qué necesitará mi hijo para estar bien?

Por ello, a continuación encontrarás 12 consejos útiles que te ayudarán a gestionar mejor la ostomía de tu hijo.

Antes, sin embargo, responderemos brevemente a las preguntas planteadas anteriormente:

Índice:

 

¿Estará bien mi bebé después de la operación de ostomía?

La ostomía no impide que tu hijo tenga un crecimiento sano y normal. Siguiendo un cuidado adecuado de la ostomía y una dieta equilibrada, puedes asegurar una infancia feliz y sana a tu hijo.

¿Qué necesitará mi hijo para estar bien?

Tu hijo necesitará un buen pediatra, un ostomaterapeuta y unos padres o tutores informados. Investiga bien e infórmate bien, ¡es todo lo que necesitas!

¿Qué es una ostomía?

Una ostomía (o estoma) es una intervención quirúrgica por la que se crea una abertura en el abdomen de tu hijo. Los tipos más frecuentes de ostomía son la colostomía, la ileostomía y la urostomía.

Con una colostomía se crea una desviación del intestino grueso. Con una ileostomía se crea una desviación del intestino delgado. Por último, una urostomía es cuando se crea una desviación del aparato urinario.


La posición y el tamaño de la ostomía pueden variar según el tipo de cirugía y el motivo de la operación.

¿Por qué un niño necesita una ostomía?

Una ostomía puede producirse por varias razones, pero generalmente se crea cuando el sistema excretor de un niño no funciona correctamente y no permite que el cuerpo excrete las sustancias de desecho adecuadamente. Las principales causas de un mal funcionamiento del sistema excretor son:

  • una posible anomalía congénita, como un ano imperforado
  • un sistema excretor poco desarrollado en los bebés prematuros
  • infecciones intestinales como la enterocolitis necrotizante

Por tanto, una ostomía permite que los desechos corporales salgan del cuerpo. Afortunadamente, en la mayoría de los casos, las ostomías en los niños son temporales.
Prácticamente no hay diferencia entre la ostomía de un niño y la de un adulto. La única diferencia es, quizás, que un adulto puede ocuparse de su propia ostomía, mientras que un niño necesita la ayuda de un adulto.

Por tanto, al tratarse de cuidados similares, un padre puede consultar cualquier recurso útil para el manejo y cuidado de la ostomía.

madre abrazando a su hijo

Qué esperar después de la operación de ostomía de tu hijo

Ver a tu hijo con tubos después de una operación de ostomía es sin duda una situación chocante. Sin embargo, es importante mantener la calma porque tu hijo necesitará consuelo.

Aprovecha estos días de hospitalización para hacer al personal médico todas las preguntas posibles sobre la ostomía de tu hijo.

Esto es lo que puedes esperar inmediatamente después de la operación de ostomía de tu hijo:

Según el tipo de cirugía, la ostomía de tu hijo puede empezar a funcionar inmediatamente o al cabo de unos días. Inmediatamente después de la operación, el estoma estará hinchado y después reducirá considerablemente su tamaño.
Es un signo normal de la cicatrización de la ostomía. Los puntos alrededor del estoma también se disolverán.

Si se trata de una ostomía permanente o de larga duración, la ostomía crecerá con tu hijo.

Tu hijo/a necesitará ahora un conjunto de productos, como una placa adhesiva y una bolsa de ostomía, para la recogida de efluentes.

Mientras estés en el hospital, asegúrate de que aprendes a cambiar la bolsa correctamente y practícalo en presencia del personal del hospital, para que puedas hacerlo fácilmente por tu cuenta cuando estés en casa.

Además, ten en cuenta con qué frecuencia hay que cambiar el sistema de recogida y cuántas existencias necesitarás, para que nunca te quedes sin suministros cuando vuelvas a casa.

12 consejos básicos para el cuidado de la ostomía de un niño

Tu hijo fue dado de alta y regresó a casa tras la operación. Te procuraste material médico suficiente y practicaste el cambio de bolsa y el procedimiento de cuidado de la piel periestomal varias veces con el personal médico mientras estabas en el hospital.

Así que, ahora que has vuelto a casa, es hora de cuidar de tu bebé sin ayuda médica.

Aquí tienes 12 consejos que te ayudarán a gestionar la ostomía de tu hijo de forma más segura:

1. Ten siempre a mano una nueva ayuda para la ostomía y una muda de ropa adicional.

Es mejor evitar quedarse sin sistemas de recogida de ostomías. De hecho, como decían los latinos «Melius est abundare quam deficere» (mejor abundar que escasear).

Por lo tanto, te recomendamos que prepares una bolsa de viaje con todos los productos que necesitarás para gestionar la ostomía de tu hijo. Una bolsa de viaje para ostomías te permitirá tener siempre a mano todo lo esencial para un cambio rápido estés donde estés.

 

bebé cubierto con mantas

2. Utiliza un detergente con pH autoequilibrado para lavar a tu bebé, especialmente alrededor de la ostomía.

Las toallitas o limpiadores normales para bebés suelen contener ingredientes aceitosos que pueden dificultar la perfecta adherencia del baluarte.
Recomendamos utilizar un detergente con pH autoequilibradoya que es específico para la higiene de la ostomía. Este producto está diseñado para la higiene de la ostomía y el cuidado de la piel sensible de tu bebé. Gracias a su fórmula con pH autoequilibrante y a la ausencia de parabenos y petrolato, garantiza una higiene máxima de la ostomía y de la piel circundante.

De hecho, una rutina incorrecta de higiene de la piel periestomal podría causar alteraciones cutáneas, picores y dolor a tu hijo. Por eso, te aconsejamos que utilices productos específicos para el cuidado de la ostomía.

3. Vacía el sistema de recogida cuando esté lleno a ⅓.

Es importante vaciar el sistema colector de ostomía a tiempo.

Los efluentes son muy corrosivos y es mejor evitar que entren en contacto con la piel ostomizada y periestomal de tu hijo.

Además, recuerda vaciar siempre la bolsa antes de la siesta.

Cuándo vaciar la bolsa de ostomía

4. Aprender a reconocer la piel periestomal infectada

El color de la piel periestomal de tu bebé debe ser del mismo color que el resto del abdomen. Si quieres aprender a reconocer y tratar las irritaciones cutáneas más frecuentes, echa un vistazo a este artículo.

Con esta guía podrás identificar y tratar los trastornos cutáneos más frecuentes, pero si tienes más dudas, acude a tu médico.

 

5. Realiza la mejor rutina de higiene de la piel de tu hijo

La piel de tu hijo ya es muy sensible y ahora que tiene una ostomía lo es aún más.

Por lo tanto, es absolutamente esencial realizar una higiene y un cuidado adecuados de la ostomía de tu hijo, utilizando productos de ostomía específicos.
Por ejemplo, la Crema dermoactiva Bioderm es perfecta para la hidratación diaria de la piel, protegiéndola de las irritaciones. Además, esta crema, al ser específica para el cuidado de la piel periestomal, no obstaculizará el poder adhesivo del producto para el cuidado de la ostomía.


Para perfeccionar toda tu rutina de cuidado e higiene de la piel periestomal y evitar cualquier error que pueda provocar brotes en la piel de tu hijo, echa un vistazo a los 10 pasos para una higiene perfecta de la piel periestomal.

 

6. Espera ver salir sangre de la ostomía de tu hijo/a en cada cambio de bolsa

Esto ocurre porque, con una ostomía, los vasos sanguíneos están muy cerca de la superficie. Recuerda, sin embargo, que el estoma no tiene terminaciones nerviosas, por lo que tu hijo no sentirá dolor.

Por último, ponte en contacto con el pediatra si la hemorragia es profusa o si no cesa al cabo de unos minutos.

 

7. Calienta ligeramente la plancha antes de aplicarla

Puedes hacerlo frotando la placa entre las manos o utilizando un secador de pelo durante unos segundos para calentar el pegamento. Esto asegurará un mejor agarre de la placa adhesiva y, al mismo tiempo, evitará cualquier fuga.

 

8. Comprar una banda de ostomía

Si tu hijo es muy vivaz o le gusta hacer actividades físicas vigorosas (como nadar), un cinturón de ostomía puede mantener el sistema de recogida en su sitio mientras se divierte.
Si buscas una banda de ostomía para tu hijo, echa un vistazo aquí:

 

9. Presta atención a la dieta de tu hijo

Con el paso del tiempo, tu hijo podrá volver a asimilar todos los alimentos que comía antes de la operación. Sin embargo, al principio es muy importante prestar especial atención a la dieta, porque los alimentos que ingiere afectan directamente a su producción de efluvios.

Asegúrate de que tu hijo:

  • mastica bien la comida
  • consume raciones pequeñas y frecuentes de comida (unas 5 al día)
  • no consumas alimentos demasiado ricos en fibra
  • mantente bien hidratado

10. Evita que se hinche la bolsa de tu bebé

A menudo, la bolsa tiende a hincharse debido al gas. Para evitar este problema, utiliza bolsas con filtro. Además, presta especial atención a la dieta de tu hijo para evitar una producción excesiva de gases.

 

11. Aprende a reconocer cuándo tu hijo está deshidratado

Es muy importante que tu hijo esté bien hidratado. Asegúrate de saber cuándo necesita beber tu hijo, o mejor aún, acuérdate de hacerle beber con frecuencia a lo largo del día, independientemente de que lo pida o no.

 

agua potable para los niños

 

12. En caso de dudas o preguntas, llama al pediatra o estomaterapeuta

Estas figuras médicas están ahí para ayudarte a ti y a tu hijo, así que no dudes en llamarles si tienes alguna duda.

Además, ponte en contacto con tu médico inmediatamente si a tu hijo le ocurre una de estas situaciones específicas:

  • si vomita a menudo
  • si tiene fiebre alta
  • si las evacuaciones de tu hijo empiezan a diferir de lo que puede considerarse normal (en consistencia, color, olor, frecuencia).
  • si se produce hemorragia o si ésta no cesa unos minutos después de retirar la placa adhesiva.
  • si existen irritaciones importantes de la piel periestomal
  • si el niño muestra un dolor incesante o parece mareado, nervioso, o no come ni bebe

Pueden (¡pero no necesariamente!) ser signos de que hay un problema con la ostomía o con la salud de tu hijo. En cualquier caso, lo mejor es consultar inmediatamente a un médico experimentado.

Consideraciones finales

Con la preparación adecuada, podrás garantizar una salud óptima a tu hijo. Recuerda que Internet está lleno de recursos y también de comunidades online de padres cuyos hijos tienen una ostomía, con los que puedes intercambiar consejos y preocupaciones.

Los grupos de apoyo de Facebook para padres de niños con estoma pueden ser un lugar maravilloso para hablar de tus ansiedades con otros padres, que comparten la misma experiencia y se enfrentan a los mismos problemas.

Para más información sobre cómo encontrar el equipo de apoyo a la ostomía adecuado o cómo encontrar un ostomaterapeuta, echa un vistazo a este artículo.

Pero sobre todo: ¡No te preocupes! Tu hijo puede tener y tendrá una infancia feliz y sana. Todo lo que tu hijo necesita es tu amor, tu calor y tus cuidados.

Preguntas más frecuentes

¿Sigues sin encontrar la respuesta a tu pregunta? Hemos recopilado las preguntas más frecuentes relacionadas con la ostomía en la edad pediátrica:

¿Cómo se baña a un niño con ostomía?

Puedes bañar a tu bebé como bañarías a cualquier niño, y puedes hacerlo con o sin la bolsa. Lo único que debes tener en cuenta es lavar la piel periestomal con un limpiador específico para ostomías con una fórmula con un pH autoequilibrado.

Evita los jabones o detergentes para bebés, ya que contienen aceites que forman una película sobre la piel del niño y pueden impedir que la placa se adhiera correctamente a la piel periestomal.