¿Tienes una colostomía? ¡Pues entonces tenemos una gran solución para ti! ¡Hay una solución muy sencilla para controlar mejor tus deposiciones!
Se trata de la irrigación de la colostomía, un procedimiento muy seguro y eficaz que te permite tener el control de tus evacuaciones y minimiza el problema del olor.
Este método te permitirá sentirte más cómodo y disfrutar de las relaciones sociales sin preocupaciones.
En este artículo te explicaremos cómo y qué hacer para realizar una buena irrigación, pero antes, si te preguntas en qué consiste una irrigación de colostomía, te daremos una breve explicación:
Índice:
- ¿Para qué sirve la irrigación de colostomía?
- ¿Quién puede realizar la irrigación del estoma?
- ¿Cuándo puedo empezar a irrigar mi colostomía?
- ¿Con qué frecuencia debo irrigar mi ostomía?
- ¿Cuándo debo irrigar mi ostomía?
- ¿Cuánto debe durar el riego?
- ¿En qué situaciones no debo regar?
- Procedimiento de irrigación de la colostomía – ¿Qué necesito?
- 5 sencillos pasos para una correcta irrigación de la colostomía
- 10 consejos para prevenir cualquier problema durante el procedimiento de irrigación de la colostomía
- Preguntas más frecuentes
La irrigación de la colostomía consiste en lavar el estoma con 500-1000 ml de agua, utilizando una bolsa de irrigación, una manga, un tubo con control de flujo y un cono para introducir el agua. Una vez realizado el lavado, las heces salen de la ostomía en una hora. Este procedimiento garantizará que no evacúes durante aproximadamente 24-48 horas.
¿Para qué sirve la irrigación de colostomía?
La finalidad de la irrigación de colostomía es estimular el movimiento intestinal para controlar mejor las evacuaciones. Introduciendo agua a través de la abertura del estoma, puedes enjuagar el colon y controlar mejor tus evacuaciones. Esto te dará la opción de utilizar una pequeña bolsa de ostomía o un gorro de ostomía.
¿Quién puede realizar la irrigación del estoma?
Los candidatos adecuados para la irrigación del estoma son los ostomizados con colostomías permanentes realizadas en el colon descendente o en la parte sigmoidea del intestino. En otras palabras, para hacer la irrigación debes tener suficiente intestino grueso para producir heces razonablemente formadas.
Ostomizados que no pueden irrigar son los que tienen:
-
- Colostomía ascendente y transversal: Las heces son líquidas y se producen evacuaciones frecuentes. Por eso la irrigación no funciona y suele considerarse una pérdida de tiempo.
- Ileostomía: l‘No se recomienda la irrigación para la ileostomía porque se producen evacuaciones muy líquidas y frecuentes. La irrigación puede provocar un desequilibrio electrolítico y, por tanto, deshidratación.
- Urostomía: También en este caso las evacuaciones son muy frecuentes y líquidas.
¿Cuándo puedo empezar a irrigar mi colostomía?
Algunos pacientes con colostomía pueden empezar a irrigarse tan pronto como 10 días después de la operación, mientras que otros pueden necesitar esperar unos 2-3 meses después de la operación. Depende de muchos factores, como el tipo de cirugía, las afecciones médicas y los tipos de medicación que estés tomando. Pregunta a tu médico cuál puede ser el mejor momento para iniciar este procedimiento.
¿Con qué frecuencia debo irrigar mi ostomía?
Normalmente, la irrigación de la colostomía debe realizarse regularmente cada 1-3 días para que sea eficaz. Sin embargo, el programa de irrigación depende de tu cuerpo, tus deposiciones y tu dieta.
Por tanto, puedes irrigar tu ostomía cada día, cada dos días o cada tres días. La frecuencia de este procedimiento es muy subjetiva.
¿Cuándo debo irrigar mi ostomía?
Irriga regularmente, intenta hacerlo siempre a la misma hora. Así tus intestinos se acostumbrarán al proceso de irrigación. Los intestinos suelen tardar entre seis y ocho semanas en adaptarse a la rutina de irrigación.
¿Cuánto debe durar el riego?
El procedimiento de irrigación de la colostomía dura entre 60 y 90 minutos. Cuanto más frecuentemente realices la irrigación, menos tiempo necesitarás para dominar los pasos y la técnica.
Sin embargo, es un proceso totalmente subjetivo. Algunos pueden tardar hasta tres horas, mientras que otros pueden terminar en menos de media hora.
¿En qué situaciones no debo regar?
No irrigues tu ostomía si se da una de las situaciones siguientes:
- Si tienes diarrea, puede ser mejor que suspendas la irrigación durante unos días hasta que tus intestinos vuelvan a la normalidad.
- Si tienes un prolapso de ostomía (tu ostomía sobresale) o una hernia (tienes una protuberancia alrededor de tu ostomía). Te resultará difícil, o incluso imposible, pasar agua de irrigación a través de tu estoma. En este caso, lo mejor es buscar ayuda médica.
- Si estás recibiendo quimioterapia o radioterapia.
- Si padeces síndrome del intestino irritable, enfermedades renales y cardíacas.
- Si tienes limitaciones físicas como artritis, parálisis, discapacidad visual, dificultades de aprendizaje o si padeces una enfermedad terminal.
- Si tienes una colostomía ascendente o transversa, una ileostomía o una urostomía.
Ventajas |
|
Desventajas |
|
Procedimiento de irrigación de colostomía – ¿Qué necesito?
La lista de suministros debe incluir
- Kit de irrigación de colostomía que comprende: una bolsa de irrigación de ostomía, un manguito de irrigación, un tubo con control de flujo o pinza, y un cono (una boquilla con punta redondeada lisa). (Los juegos de irrigación de colostomía pueden variar de un fabricante a otro).
- Termómetro para medir la temperatura del agua. A veces se complementa con algunos tipos de bolsas de riego.
- Un colgador de pared o cualquier gancho para colgar la bolsa de riego.
- Un sistema colector de colostomía o un gorro de ostomía para llevar después de la intervención.
- Servilletas de papel, papel higiénico o pañuelos.
- Un limpiador suave (sin perfume ni aceites minerales). Recomendamos utilizar Bioderm estoma Plusel único limpiador específico para una higiene correcta de tu ostomía. Evita utilizar productos convencionales que puedan causar irritaciones en la piel periestomal.
- Agua potable y tibia.
- Un cinturón de ostomía o de irrigación (opcional).
- Guantes de látex (opcional).
5 sencillos pasos para una correcta irrigación de la colostomía
Antes de empezar con el procedimiento de irrigación de la colostomía, consulta a tu médico o estomaterapeuta y pídele información detallada sobre esta técnica.
Cuando estés preparado para realizar este procedimiento por ti mismo en casa, puedes utilizar esta guía para recordar los pasos de la irrigación de la colostomía.
Paso 1: Prepara tu equipo
- Conecta la bolsa de riego, la manguera y el cono.
- Cierra el regulador de caudal o bloquea la manguera conectada a la bolsa de riego,
- Llena la bolsa con agua a temperatura corporal (37-38 C). Si está demasiado caliente, puede dañar el estoma. Si está demasiado fría, puede provocar calambres.
Te recomendamos que empieces con 500 mililitros durante las primeras irrigaciones. - Cuelga la bolsa de riego en el gancho de modo que la parte inferior de la bolsa quede a la altura de los hombros (tanto si estás sentado como de pie).
Colgar la bolsa más alta podría aumentar la fuerza del flujo de agua y provocarte calambres abdominales, mientras que una bolsa demasiado baja te proporcionará un flujo de agua muy débil. - Sujetando la manguera por encima del inodoro, abre el regulador de caudal para que el agua fluya hacia la manguera. Cuando empiece a salir agua, detén el flujo.
- Siéntate en el váter o en una silla cerca del váter (algunos ostomizados prefieren estar de pie).
Paso 2: preparar el estoma e insertar el cono
- Elimina el sistema de recogida actual.
- Aplica la manga de irrigación al estoma (que suele venir con un adhesivo). Coloca el extremo opuesto de la manga en el inodoro (no debe tocar el agua del inodoro). Si es demasiado larga, córtala a la longitud adecuada.
- Lubrica la punta del cono con un lubricante hidrosoluble para facilitar la entrada en el estoma.
- Pasa el cono lubricado por el extremo superior abierto del manguito de irrigación y empújalo suavemente hacia el interior del estoma (aproximadamente la mitad), sin causar ningún daño.
Nunca fuerces la punta del cono en la ostomía y evita introducir todo el cono.
Mantén el cono en esa posición durante 1 ó 2 minutos mientras respiras lenta y profundamente, lo que ayuda a relajar los músculos abdominales y facilita la irrigación.
Paso 3: Deja correr el agua
- Manteniendo el cono en su sitio, abre el regulador de flujo y deja que el agua fluya gradual y suavemente hacia la ostomía.
- Puedes tardar de 5 a 10 minutos en completar la instalación de 500-1000 ml de agua, tras lo cual cierras el regulador de caudal.
- Mantén el cono en su sitio durante unos 10 segundos.
- Problemas habituales: cómo resolverlos:
- Si experimentas calambres abdominales, ralentiza o detén la irrigación e intenta relajarte y respirar profundamente, y luego vuelve a intentar el procedimiento.
- Si el agua fluye alrededor del cono, prueba a ajustar suavemente el ángulo o la posición de la punta del cono, y vuelve a intentarlo.
- Si el ajuste no ha ayudado, puede que haya heces bloqueando el paso. Cierra el regulador de flujo y retira el cono de la ostomía, y deja que salgan las heces. A continuación, introduce de nuevo la punta del cono y empieza a irrigar.
Paso 4: Retira el cono y permite la evacuación
- Retira el cono y cierra la parte superior del manguito de irrigación.
- La evacuación de la ostomía puede comenzar inmediatamente o puede tardar de 5 a 10 minutos.
- Deja que las heces y el agua fluyan por el manguito y lleguen al retrete (durante unos 15 minutos).
- Cierra el extremo inferior del manguito, límpialo y sécalo con una toalla de papel o un pañuelo.
- Ya puedes salir del retrete y continuar con tu rutina diaria habitual durante unos 45 minutos. Mientras tanto, experimentarás descargas periódicas de heces acuosas, que saldrán en oleadas hasta que tu colon esté completamente vacío. El proceso completo debería durar aproximadamente una hora.
Paso 5: Retira el manguito (y límpialo)
- Vacía la manga en el retrete.
- Retira el manguito del estoma.
- Limpia, aclara y seca adecuadamente la piel periestomal. Recomendamos utilizar Bioderm Estoma Plus para una limpieza suave y adecuada y Toallitas Superabsorbentes Bioderm para una limpieza y secado fáciles y suaves.
- Aplica tu sistema de recogida o un tapón de ostomía.
- Lava la manga y el cono con agua y jabón para eliminar cualquier partícula fecal. Después, sécalos junto con la bolsa de irrigación con una toalla de papel o un pañuelo.
- Tira de la cadena y lávate las manos con agua y jabón.

10 consejos para prevenir cualquier problema durante el procedimiento de irrigación de la colostomía
Tanto si eres nuevo en la irrigación de colostomías como si eres un experto, existen dificultades comunes a todos los ostomizados.
Pero con la práctica adecuada, el proceso será mucho más sencillo y rápido.
Los 10 consejos siguientes te ayudarán a realizar con éxito la irrigación de la colostomía:
- Ser entrenado por una enfermera: si estás planeando iniciar la irrigación, te recomendamos que practiques con una enfermera para aprender el procedimiento correctamente hasta que te sientas lo suficientemente seguro para hacerlo tú mismo. Si encuentras problemas o dificultades durante el procedimiento de irrigación, vuelve a ver la explicación paso a paso, o pide ayuda a tu estomaterapeuta para que te muestre la técnica correcta.
- Informa a la familia de tu rutina: elige un momento del día en el que sepas que puedes tener el baño para ti solo, evitando cualquier molestia mientras riegas.
- Desarrolla una rutina regular para entrenar tus intestinos y conseguir resultados de irrigación eficaces.
- Durante los primeros intentos de riego, desnúdate para no mancharte la ropa. Cuando te sientas segura y cómoda con el procedimiento, hazlo completamente vestida.
- Come y bebe una hora antes de regar. Esto favorece el movimiento intestinal, que facilitará el procedimiento de lavado.
- Si te sientes deshidratado, bebe un vaso de agua y empieza a regar de nuevo. Cuando tu cuerpo está deshidratado, el colon puede absorber parte del agua de irrigación y esto puede dificultar una irrigación adecuada.
- No tengas prisa, respeta los tiempos del procedimiento.
- Si empiezas a sentir dolor abdominal, calambres y/o náuseas durante el procedimiento, tómate un descanso de al menos dos minutos. Cualquier molestia podría ser una señal clara de que estás introduciendo el agua demasiado deprisa, o de que el agua está demasiado fría.
Por lo tanto, detente y respira profundamente durante un par de minutos hasta que te sientas mejor; mientras tanto, intenta averiguar cuál es la causa del problema, y luego reanuda el procedimiento. - Ten siempre a mano un cuidado de ostomía adicional cuando riegues tu colostomía.
Aunque hagas todo lo posible por prevenir y evitar cualquier tipo de complicación, pueden producirse secreciones inesperadas de tu ostomía, o puedes contraer un virus que provoque diarrea (esto ocurre muy raramente). Es esencial que estés siempre preparado para tales emergencias. - Utiliza agua potable a la temperatura corporal (37-38ºC). Utiliza un termómetro o comprueba la temperatura con el pulso. Si utilizas agua demasiado fría, puedes sentir calambres. Y si está demasiado caliente, puedes dañar tu ostomía.
Para muchos, la irrigación de colostomía significa volver a la vida «normal», ya que tienen más control sobre su ostomía y sus movimientos intestinales. Además, este procedimiento permite utilizar bolsas más pequeñas o incluso tapones de ostomía.
Así, el riego te permitirá disfrutar de mayor discreción y libertad personal.
Esperamos que esta guía te haya ayudado a conocer este procedimiento y, sobre todo, que te sea útil.
Por último, recuerda cuidar la piel periestomal. A menudo, de hecho, las personas ostomizadas se enfrentan a alteraciones cutáneas incluso graves debido a una rutina de higiene incorrecta, que provocan picor, dolor y hacen que se sientan más incómodas mostrando esas partes del cuerpo, por ejemplo en la playa o en la intimidad, porque están irritadas. Con una rutina de higiene correcta, que incluya productos específicos para ostomía, verás mejoras notables en la piel, que permanecerá lisa y elástica.



